Laboratorio Invisibel

(Biopoder 7) Negri e Hardt, crítica das interpretacións do biopoder

Posted on: Agosto 31, 2010

Commonwealth

No seu último libro, Commonwealth, Negri e Hardt adícanlle largos pasaxes á cuestión do biopoder. No fragmento que reproduzo a continuación, organizan un esquema tipolóxico das distintas aproximacións contemporáneas a esta temática (Agamben, Ewald, Espósito, Sloterdijk, etc.). Tras descartar este conxunto de perspectivas, defenden a posición propia contestando implícitamente a algunha das críticas que lles veñen facendo. Este pequeño fragmento pode ser de interés para o debate. Embora, o primeiro que habería que facer é tomarse en serio todo o que Negri e Hardt despachan de modo tan rápido ou reducen e levan á abstración.

NEGRI, Toni e HARDT, Michael. 2009. Commonwealth. Cambridge, MA: Harvard University Press. 56-60.

(O libro pode descargarse en castelán e completo aquí: http://caosmosis.acracia.net/?p=1454 ).

Para comprender cómo entiende Michel Foucault el biopoder, tenemos que situarlo en el contexto de la más amplia teoría del poder que desarrolla en el período en el que empieza aa trabajar el concepto,  es decir, la segunda mitad de la década del 70, con Vigilar y Castigar (1975) y el primer volumen de La Historia de la Sexualidad (1976). En esos libros la noción de poder de Foucault es siempre doble. Él dedica la mayor parte de su atención a los regímenes disciplinarios, arquitecturas de poder, y las aplicaciones del poder a través de las redes distribuidas y capilares, un poder que no reprime tanto como produce sujetos. Constantemente a través de sus libros, sin embargo  en lo que a veces parecen notas marginales o aparte, Foucault también teoriza un otro del poder (o incluso un otro poder), para el cual parece incapaz de hallar un nombre adecuado. Resistencia es el término que usa más a menudo, pero no captura realmente lo que tienen en mente, puesto que la resistencia, como se entiende generalmente, es también dependiente de y subordinada al poder que se opone. Uno puede sugerir a Foucault la noción marxista de “contrapoder”, pero ese término implica un segundo poder que es homólogo al que se opone. En nuestra opinión, lo otro al poder que funciona a través de estos libros es mejor definido como una producción alternativa de subjetividad, la cual no solo resiste al poder sino que también busca autonomía de él.

Esta comprensión de la duplicidad del poder nos ayuda a enfocar los intentos de Foucault para desarrollar el concepto de biopoder. Aquí también la atención de Foucault está centrada primariamente en el poder sobre la vida –o, realmente, el poder de administrar y producir vida- que funciona a través del gobierno de las poblaciones, gestionando su salud, capacidades reproductivas, etc. Pero hay siempre una corriente menor que insiste sobre la vida como resistencia, en otro poder de vida que se esfuerza hacia una existencia alternativa. La perspectiva de la resistencia hace clara la diferencia entre estos dos poderes: el biopoder contra el cual luchamos no es comparable en su naturaleza o forma al poder de vida por el cual defendemos y buscamos nuestra libertad. Para marcar esta diferencia entre los dos “poderes de vida”, adoptamos una distinción terminológica, sugerida por los escritos de Foucault pero no utilizada consistentemente por él, entre biopoder y biopolítica, por el que el primero podría ser definido (más bien groseramente) como el poder sobre la vida y el último como el poder de la vida a resistir y determinar una producción alternativa de subjetividad.

[1. EWALD & ESPÓSITO]

Las corrientes principales de interpretación de Foucault, sin embargo, no aprehenden adecuadamente la naturaleza dual de la biopolítica. Una corriente, que es presentada primero por FRANÇOIS EWALD y luego por ROBERTO ESPÓSITO, analiza el terreno de la biopolítica primariamente desde el punto de vista de la gestión normativa de poblaciones. Esto equivale a una administración actuarial de la vida que generalmente requiere visiones individuales de una perspectiva estadística, clasificándolas en grandes conjuntos normativos, que se vuelven más coherentes cuanto más son de-subjetivizados y homogeneizados los microsistemas que los componen. Aunque esta interpretación tiene el mérito de la fidelidad filológica (no obstante con una perspectiva algo estrecha sobre la obra de Foucault), nos deja simplemente con una imagen “liberal” de Foucault y la biopolítica en cuanto presenta contra este poder amenazante, abrumador sobre la vida ningún poder alternativo o resistencia efectiva sino solo un vago sentido de crítica e indignación moral.[1]

[2. AGAMBEN]

Una segunda corriente importante, la que se centra en la interpretación de GIORGIO AGAMBEN (y emerge en algún grado del trabajo de Jacques Derrida y Jean-Luc Nancy), acepta que la biopolítica es un terreno ambiguo y conflictivo pero ve la resistencia actuando solo en su límite más extremo, en los márgenes de una forma totalitaria de poder, en el borde de la imposibilidad. Aquí tales autores pueden estar fácilmente interpretando las famosas líneas del poema “Patmos” de Holderlin: “Wo aber Gefahr ist, wachst /Das Rettende auch” (donde hay peligro, / El rescate crece también). Esta corriente de interpretación distingue así hasta cierto punto biopolítica de biopoder pero deja a la biopolítica sin poder y sin subjetividad. Estos autores buscan en Foucault una definición de biopolítica que la priva de cada posibilidad de acción autónoma, creativa, pero ellos realmente se repliegan sobre Heidegger en estos puntos del análisis para negar cualquier capacidad constructiva de resistencia biopolítica. Agamben transporta la biopolítica en una clave teológica política, declarando que la única posibilidad de ruptura con el biopoder reside en la actividad “inoperativa” (inoperosita), una opción en blanco que recuerda la noción de Heidegger de Gelassenheit, completamente incapaz de construir una alternativa.[2]

[3. SLOTERDIJK et al]

Finalmente, podemos construir algo como una tercera corriente de interpretación de la biopolítica, incluso si esta es planteada generalmente no en referencia a Foucault y su terminología, que incluye autores que entienden la vida con referencia a invariables naturalistas y/o trascendentales de existencia. Desde esta perspectiva hay una cierta autonomía concedida a la subjetividad biopolítica, por ejemplo, en las estructuras lógico-lingüísticas invariables propuestas por NOAM CHOMSKY o la duración ontológica de lo preindividual e interindividual y las relaciones productivas en autores tales como GILBERT SIMONDON, BERNARD STIEGLER, y PETER SLOTERDIJK. Pero esta subjetividad, aunque plantada como resistencia a las estructuras de poder existentes, carece de un carácter dinámico porque está encerrada dentro de su marco invariable, naturalista. La resistencia biopolítica de estos invariables nunca puede crear formas alternativas de vida.[3]

Ninguna de estas interpretaciones captura lo que para nosotros es más importante en la noción de Foucault de biopolítica. Nuestra lectura no solo identifica biopolítica con los poderes productivos localizados de la vida –esto es, la producción de afectos y lenguajes a través de la cooperación social y la interacción de los cuerpos y deseos, la invención de nuevas formas de relación con uno mismo y con otros, etc.- sino que también afirma la biopolítica como la creación de nuevas subjetividades que son presentadas a la vez como resistencia y de-subjetivación. Si permanecemos muy estrechamente ligados al análisis filológico de los textos de Foucault, podemos perder este punto central: su análisis del biopoder estaba orientado no solamente a una descripción empírica de cómo funciona el poder por y a través de los sujetos sino también en el potencial para la producción de las subjetividades alternativas, designando así una distinción entre formas cualitativamente diferentes de poder. Este punto está implícito en la declaración de Foucault que la libertad y la resistencia son precondiciones necesarias para el ejercicio del poder. “Cuando uno define el ejercicio del poder como un modo de acción sobre las acciones de los otros, cuando uno caracteriza estas acciones por el gobierno del hombre por otro hombre –en el más amplio sentido del término- uno incluye un elemento importante: libertad. El poder es ejercido solamente sobre sujetos libres, y solo en cuanto ellos son libres… En el corazón mismo de la relación de poder, y provocándola constantemente, está la obstinación de la voluntad y la intransigencia de la libertad”[4]. La biopolítica aparece a esta luz como un acontecimiento o, realmente, como una tela firmemente tejida de acontecimientos de libertad.

La biopolítica, en contraste al biopoder, tiene el carácter de un acontecimiento en primer lugar en el sentido que la “intransigencia de la libertad” interrumpe el sistema normativo. El acontecimiento biopolítico viene desde el exterior en cuanto rompe la continuidad de la historia y el orden existente, pero debería entenderse no solo negativamente, como ruptura, sino también como innovación, que emerge, por así decirlo, desde el interior. Foucault aprehende el carácter creativo del acontecimiento en su primer trabajo sobre lingüística: la palabra interviene e interrumpe la lengua como un acontecimiento que también la extiende más allá como un momento de invención lingüística.[5] Para el contexto biopolítico, sin embargo, necesitamos entender el acontecimiento no solamente sobre lo lingüístico y epistemológico, sino también en el terreno antropológico y ontológico, como un acto de libertad. En este contexto el acontecimiento señalado por la interrupción innovadora de la palabra más allá de la lengua lo traduce en una intervención en el campo de la subjetividad, con su acumulación de normas y modos de vida, por una fuerza de subjetivación, una nueva producción de subjetividad. Esta irrupción del acontecimiento biopolítico es la fuente de la innovación y también el criterio de verdad. Una teleología materialista, esto es, una concepción de la historia que emerge desde abajo guiada por los deseos de aquellos que la hacen y su búsqueda de libertad, conecta aquí, paradójicamente, con una idea nietzscheana de eterno retorno. La singularidad del acontecimiento, dirigido por la voluntad de poder, demuestra la verdad de lo eterno; el acontecimiento, y la subjetividad que los anima, construye y da significado a la historia, desplazando cualquier noción de historia como una progresión lineal definida por causas determinadas. Comprender esta relación entre acontecimiento y verdad nos permite dejar de lado la acusación de relativismo que a menudo es alojada contra la biopolítica de Foucault. Y reconocer la biopolítica como un acontecimiento nos permite a la vez entender la vida como una tela tejida por acciones constitutivas y comprender el tiempo en términos de estrategia.

NOTAS.

[1] See Francois Ewald, L’Etat-providence (Paris: Grasset, 1986); and Roberto Esposito, Bios: Biopolitics and Philosophy, trans.Timothy Campbell (Minneapolis: University of Minnesota Press, 2008).

[2] See Agamben, Homo Sacer; and Jean-Luc Nancy, The Inoperative Community, trans. Peter Connor, Lisa Garbus, Michael Holland, and Simona Sawhney (Minneapolis: University of Minnesota Press, 1991). Jacques Derrida’s early works, such as Writing and Difference and Margins of Philosophy, although they take an entirely different approach, arrive at similar results. In some respects Derrida’s later work attempts to define a political approach in “biopolitical” terms. See in particular Specters of Marx, trans. Peggy Kamuf (New York: Routledge, 1994); and Politics of Friendship, trans. George Collins (London:Verso, 1997).

[3] See, for example, Noam Chomsky and Michel Foucault, The Chomsky-Foucault Debate (New York: New Press, 2006).

[4] Michel Foucault, “The Subject and Power,” in Hubert Dreyfus and Paul Rabinow, Michel Foucault: Beyond Structuralism and Hermeneutics (Chicago: University of Chicago Press, 1982), pp. 221-222.

[5] On linguistic innovation in Foucault, see Judith Revel, Foucault (Paris: Bordas, 2006); and Arnold Davidson, The Emergence of Sexuality: Historical Epistemology and the Formation of Concepts (Cambridge, Mass.: Harvard University Press, 2001).

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17 Respostas to "(Biopoder 7) Negri e Hardt, crítica das interpretacións do biopoder"

Ao longo de Commnonwealth, Negri e Hardt citan outro conxunto de autores/as relevantes neste debate sobre o biopoder. P.ex., no eido do feminismo Donna Haraway, Anna Fausto-Sterling ou Judith Butler. Tamén outros postoperaistas (como Virno) e críticos culturais (como o Zizek do Benvidos ao deserto do real) que teñen dito cousas sobre o tema. É de estranar a ausencia de certos foucaultianos recoñecidos, e mesmo que non teña habido resposta ao artigo firmado por dous dos principais e máis rigurosos estudosos do biopoder no mundo aglo-parlante, Nikolas Rose e Paul Rabinow (o seu artigo pode descargarse aquí). En canto ás filosofías anteriores ao acuñamento do concepto por Michel Foucault, é oportuno cando menos mentar A condición humana de Hannah Arendt (discutida en Commnonwealth) e, por suposto, a obra dun dos mestres do propio Foucault, Georges Canguilhem (imprescindible para comprender o concepto de vida, milieux, norma e normalización), ausente na obra de Negri e Hardt.

Para unha máis longa exposición do “biopoder” en Negri, véxase https://laboratorioinvisibel.wordpress.com/2010/02/24/negri-e-virno-biopoder-5/

Maravilloso Hardt. Tuve la dicha de conocerlo.

Vou dicilo: porque estos tipos non se lles dá por citar nin meter no saco Deleuze-Guattari cando son unha das referencias fundamentais hoxe en todo isto? Non son Deleuze-Guattari, de facto, herdeiros do pensamento de Foucault e incluso, a través de Guattari, Negri desenvolve o concepto de subxectividade que tanto lle gusta? E ademais disto: porque esta forte dialéctica entre quen dixo qué e cómo, porqué tratar de definir o problema e o concepto de biopoder e biopolítica cando máis ben este concepto ten que ser EMPREGADO, e non de-finido? Para cando unha ponte que efectivamente nos leve da teoría á subxectividade e nos permita profundizar na clínica dos afectos? Esa militancia biopolítica e afectiva, seica estaba en Foucault, en Guattari, coas súas experiencias con grupos minoritarios, gais, lesbi, queer, presos… agora a cousa se está a volver SESUDA de novo con tanta escolástica e historiografía dos conceptos. Vexamos; que non digo que non veña ben a análise, elucidación de certas cousas; mais hai que ver, coido, cara ónde apuntan, cales son os puntos nos que detonan un algo máis, un afora á propia escritura, en que punto e a qué velocidade alcanzan a desestabilizar un todo, unha estructura; e permiten entón no seu interior a novidade e o acontecer.

Creo que: hai unha débeda forte en Occidente entre a escritura e a subxectividade, unha grieta, apertura, escisión, ferida. Que a súa vez marca en certo senso todo un destino. TEORÍA & ESPECTÁCULO por exemplo, na base da nosa tradición, en Platón coa condena do simulacro, por un SABER analítico e dialéctico no texto.

O que nos di o texto e o que nos agocha. O que nos permite e o que nos impide. “con que máquinas e corpos sen órganos entra o texto en relación? -en que multiplicidades introduce e metamorfosea a súa?”. Que queren dicir senón Negri & Hardt cando falan de entender o tempo en termos de estratexia? Se achegan a isto?…

GRAZAS Antón pola claridade e concisión do post. Fabuloso para enterarnos rapidamente.

sen ánimo de entrar ao asunto, simplemente quero recordar que a triloxía que remata con este “Commonwealth” comeza cunha nota que asume como intención manifesta da obra cruzar “O capital” de Marx con “Mil mesetas” de Deleuze-Guattari. Un saúdo.

Eu tampouco quero entrar en polémicas, querido Man, pero creo que (no trasfondo de todo o discurso de Hardt e Negri) está ben manifesto un punto de vista deleuziano/guattariano; o que sucede é que (ese punto de vista) está integrado. E creo que (como nalgún punto do Mil Mesetas se cita) toda forma de integración real consiste en superar o antigo encarnándoo de tal maneira no corpo intelectual e discursivo dun que (ese sería o obxectivo) nin se notara que está aí, influindo. Polo demais, eu si vexo moitas referencias a eles dous; por exemplo a indicada por Abrahám.

Apertas,
Rob.

ok! eu non coñezo o texto; máis ben o pregunto, sobre todo a raíz da escolma feita no post. Mais tamén me pregunto: porque está tan implícita esta influencia? Porque as outras están tan explícitas e CONFRONTADAS? Non o sei… Tamén boto en falta a potencia do esquizoanálise para influir na biopolítica. Até que punto non seguimos non máis que facendo BIOPODER ao falar e non máis que da biopolítica? Intúo que por aquí vai tamén PRECIADO cando decide ser ela a primeira rata de laboratorio biopolítico: somático. Coido que esa experimentación é fundamental.

Por outro lado, son consciente de que aquí quizais se crucen diferentes formas de ver as cousas; ou sinxelamente preferencias ou liñas de investigación. Que nós mesm@s as confrontemos e as poñamos enriba da mesa non significa entrar en polémica; nin tampouco creo que debamos ter tanto pudor a esa suposta polémica. Recordemos @s deus@s da sabedoría gregas, ou as palabras de Heráclito e/ou Nietzsche…. Creo que estamos para aprender, ceder, etc. Unha aperta Rob!

Que tal,
No libro falan de Deleuze e Guattari un pouco máis adiante, de feito tentan explicar os seus propios conceptos de biopoder e biopolítica a través do exemplo que en Mil Mesetas dan da abella e a orquídea. Por outra banda, Guattari e Negri eran amigos. Mesmo publicaron un ensaio conxunto: http://www.casadellibro.com/libro-las-verdades-nomadas/657961/2900000663114
Penso que na Invisíbel hai un indubidabel interese polo biopoder. Ao inicio do verán propuxen facer unha investigación que tomase como punto de partida o Manifesto Comunista; quizáis sexa máis oportuno facelo a propósito desta cuestión, do biopoder, da biopolítica, eso sí, dun xeito riguroso e pausado, comezando por Foucault, discutindo os distintos autores, pensando as posibilidades.
Apertas,
A.

Totalmente dacordo Man, eu tamén estou contigo en que o pensar é polemizar; e sobre todo abrir xeiras novas de coñecemento. Tamén estou dacordo co que comenta o querido Antón cando di que o biopoder debe ser pensado, dun modo pausado e calmo. Creo que entre vós os dous se mostran dúas percepción do proceso de pensamento: a que Man é creadora, a de Antón é analítica. Creo que ambas son marabillosas cando acadan a síntese que neste laboratorio, dende o principio, se intentou crear. O analítico e o creativo forman unha grácil unión. Por aí é por onde (dende a polémica de Man 😉 e a minuciosa análise de Antón) se pode chegar a un bo porto.

PS: Pareceume moi bo (por certo, Antón) a serie de post sobre diferentes achegas ao Biopoder. Polo visto (e permitídime que o exprese así) o Laboratorio Invisíbel estase a converter -case exclusivamente- nun espazo de análise do biopoder constitutivo, de cada un de nós, e das sociedades nas que estamos sendo regrados. Aparécese en toda a súa gloria, en este recinto do tempo-web, un ámbito de constante meditación biopolítica. ¡Está ben! Só boto en falta (polo que vou de miúdo lendo dos vosos post) un pouco máis de reflexión, de debate; de síntese. Aínda non están chegando liñas claras de reflexión nin de concreción, discursiva e teórica. Pero bueno, está ben!!! Tout avant!!! 😉

PS: Por certo, alegroume que Alberto Magón escribise. É un grande pensador social indíxena. Se me está lendo, doulle un saudiño dende aquí. El coñeceu, curiosamente, a Michael Hardt, cando estivo por Chiapas. Bon, sortiña meu!!!

Rob.

a pregunta é: cabe que a creatividade sexa ao tempo analítica? como se relaciona o sintético co analítico? O desexo e o inconsciente non se analizan nin se interpretan senón que eles mesmos son analíticos e produtivos. Cabe outro tipo de produción e de análise que non teña en conta esta potencia? Non hai outra facultade-órgano, etc que poida analizar: todo vai xunto, o desexante e o analítica. A negatividade diferencial intégrase na distribución positiva ontolóxica………..

Eu supoño que si existe un movemento creativo (interior) que o ser crea e no que se solpana (sinteticamente) o creador / innovador e o analítico / crítico. Un posíbel exemplo, que é o que teño agora en mentes, é a obra de Deleuze e/ou a de Guattari. Tamén Giorgio Agamben é un bo exemplo de este proceso binómico, dual. Toni Negri hai momentos (na súa obra; recordo ler obras, no pasado, así) nos que fai un conxugarse perfecto entre ambas dimensións. Máis alá, e máis acá, Friedrich Nietzsche e Martin Heidegger. Contrarios entre si, pero -nun mesmo nivel- creadores analíticos ou analizadores creativos. En fin, a síntese é o que nos move entre o inconsciente e o consciente. E, se me permites este xogo, entre o molar e o molecular. Bicos.

Rob.

PS: Xente tola de remate (no bo senso) tamén fixo ese magnífico movemento; vexamos, por exemplo, ao grande Antonin Artaud. Que, recordo, non deixou de ser polémico durante toda a súa vida… Lembro que a última vez que o meteron nun Manicomio estaba nunha praza de Dublín gritando a berro en público que “eu son a resurreción da carna; son o xesús futuro… Eu son o Cristo.” Un policía (amabelmente 😉 ) díxolle que fora con el… E a súa xente en París (o Breton, etc.) clamando por levalo de volta para La Cité. Performatividade todo Polémica.

pois eu penso máis no cinema como paradigma desa inestabilidade que supón a creatividade analítica. Si, o cinema, o sétimo arte. Alí onde se puxeron tantas esperanzas! Non esquezamos que se “elevou” á categoría de ciencia por parte dos rusos, p.e. e incluso polos surrealistas, vencellado á psicanálise, ou até os alemáns, cunha xeometría da perspectiva, do zombie… Creo que os únicos que non pensaron no cinema de forma científica foi directamente hollywood; que pensou en evasión e re-creación (no sentido débil da palabra) dun pobo que tiñan que crear……..

Creo que o cinema irrompe na nosa “cultura” como novo paradigma do saber/aprender: que substitúe ao libro. Porque funciona como máquina ou artefacto (ou debería funcionar, outra cousa son os filmes que logo resultan e se industrializa…). Artefacto creativo; creo que non se pode ser crítico de cinema, senón que o cinema é xa crítico e analítico. Non se analiza un filme: é o filme o que é analítico e non por elo deixa e ser ficción, fabulación, imaxinario, etc. É como a viaxe do chamán…..

Claro que antes existía a fábula; incluso máis en oriente como forma de coñecemento, a moralexa, etc. Aquí quizais os contos de Lewis Carrol, MOMO, a propia Biblia (as parábolas de Xesús)…. son artefactos na medida en que articulan ou artellan un rizoma de ficción-realidade; a cambian e a transforman, pero non simplemente se evaden, senón que tamén analizan e son incluso científicos. A ciencia pura (esa da que falan pura) ao cabo tamén se basea na hipótese e na ficción………

Como entrar en rizoma, como facer unha máquina co acontecemento? Como non se quedar no mero libro? Como contrarrestar esa negatividade do pensamento cunha positividade de facto que se desenvolva? Neste senso me inclino máis pola antropoloxía como espazo discursivo que pola filosofía ou a política sen máis. Porque a antropoloxía está ante un pobo, fai circuito con el. Parte da súa ficción como realidade. Ainda que aquí xorden como sabemos moitos problemas: dende a forma de achegarse a ese pobo até o: cal sería ese pobo? que figura é a do antropólogo?…………

se pensamos nun pobo nómade, nun pobo “abstracto”, nun pobo occidental mais composto por unha especie de devir minoritario deste pobo…. quizais si que poidamos achegarnos a un punto no que o abstracto da tendencia occidental se virta sobre ese pobo, ou o faga gañarse, emanciparse, esclarecerse… Pero no fondo, seguiremos devindo non máis que MAIORITARIOS (home adulto, varón, hetero, branco, europeo…) senón saimos da ABSTRACCIÓN e do LIBRO e alternamos o seu baleiro e negatividade da análise con bucles e rizomas que o convirtan en artefacto; que sexa capaz de EXTRAER en vez de ABSTRAER. E para iso, para extraer hai que crear antes un territorio, unha ficción, un filme, un espazo sobre o que intervir. Pero a creación do propio espazo é analítica de por si…….

O que engade o cinema respecto doutro tipo de elucubración de fábulas & parábolas é o seu carácer de rexistro, o seu vínculo coa “actualidade”, co reportaxe, co “documental”, co ARQUIVO. O cinema como industria ou técnica; a cámara, está por ver ainda cómo articula esta potencia fabulativa, recreativa, que sen embargo pode empregar para a súa elaboración material do acontecemento mesmo. Variando o punto de vista, a postprodución ou incluso condicionando a preprodución. Esto nos leva de novo á CAVERNA DE PLATÓN como relato fundacional da nosa cultura e da nosa esquizofrenia cognitiva. Apertas.

Desculpa, Man, o vínculo para “Persona” é este, non o outro: http://www.youtube.com/watch?v=wPGU2H7fxY0

Sorte.

ok rober! seguramente haberá máis que están errados, porque sabes que os links en youtube as veces se caen co tempo, etc. Hai que ir revisando, quizais ao tempo que completando. Por exemplo, agora estou vendo de novo Bergman, xustamente, xunto con Tarkovski. Teñen moito en común; incluso comparten actores, e resulta que Tarkovski rodaba en SUECO tamén en orixinal. Claro que Tarkovski é como máis fino e sofisticado, mentres que Bergman se achega máis ao surrealismo se cabe, anticipa a Lynch, creo, entre outras cousas máis importantes se cabe. Sigo pensando non obstante na importancia do cinema como aparato analítico, como artefacto cognitivo e non recreativo (no mal sentido). Cómo certamente, para esta anállise non se lle pode negar a dimensión discursiva ao cinema (pero que esa dimensión discursiva non é unha “linguaxe das imaxes” como por exemplo se debate un pouco en “a imaxe teórica“). Como se engancha (acopla) o discursivo a un plan(o) de desterritorialización? como se engancha (acopla) a un movemento de fuga, en fuga? como, ao contrario, o discursivo non trata de AGENCIAR ese movemento de fuga ao “teorizarlo”… porque isto tamén pasa, ollo! e creo que moito.

Querido Man. Non entendo demasiado ben a qué te refires coa túa pregunta de: “como se engancha (acopla) o discursivo a un plan(o) de desterritorialización?”. Desculpa. O único que me vén agora, así sen entender de todo a túa interrogación, é que o discursivo nace coa tendencia de territorializar, pero que -ten no seu seo, dependendo da “trama” ou “narración” construida- un proceso que pode ser eminentemente desterritorializador. Niso, se non me trabuco, creo que o factor imaxe axuda moito, ao dar pé a visións alternas (ou multívocas) dun mesmo fenómeno. En fin, se clarificas a pregunta (máis alá de o falar neste foro) podo contestar na medida das miñas posibilidades; a fin de que o diálogo siga.

Por outra banda, alégrome do que esteas a ver ao eterno Bergman. E ao máxico e lírico Tarkovsky. Este último dunha minuciosidade extrema. Dunha lírica precisa. E dunha insinuación sempre aberta ao infindo. Por certo, isto lévame a pensar na cuestión de que o “relato” creado, nun espazo-cinemático (creado como “filme”), non ten por qué ser re-creativo, senón que pode ter tendencias de indagación e aprofundamento a novos niveis imaxinais do ser.

Apertiñas.

Por certo, acabo de lembrarme… O Rafa Xaneiro recibeu unha axuda da Xunta para facer un documental experimental sobre o Pelouro: intentarán crear (curiosamente) unha “investigación narratolóxica” sobre a maneira de contar a historia do Pelouro. E o seu modelo alternativo de Educación. Vaise, co seu grupo de traballo (coas cámaras, e coa xente), a próxima semana, para Caldelas, a vivir dúas semanas. El fálame sempre de “crear un ensaio visual sobre o Pelouro”. Isto lévame a pensar que quen traballou moito neste tema (a imaxe virtual e o novo pensamento) é o cineasta e pensador Lev Manovich.

Ve esto: http://books.google.com/books?id=jXK7R0hh_aYC&printsec=frontcover&dq=lev+manovich&hl=es&ei=WRm2TPjGG8TIswbMx8itCA&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=2&ved=0CDcQ6AEwAQ#v=onepage&q&f=false

Ben. Bicos.
Rob.

Carajo!

Esto parece un cementerio… Ni se mueve ni no se mueve.
Está realmente quieto.

Shhhh
¿Es que ustedes se han olvidade de movilizar su pensamiento en la red? ¿O tienen cosas más importantes que hacer?

Bien, sin molestarlos…
Suerte.

Alberto Magón.

Tienes razón Alberto, hay que seguir dándole. La semana que viene vamos a comenzar una nueva reorientación del Laboratorio. Espero poder colgar algo este fin de semana 🙂

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