Laboratorio Invisibel

Como construir un laboratorio crítico? (Vía Rabinow)

Posted on: Novembro 1, 2009

Despois de 3 meses de funcionar a modo brainstorming, a pesar do que xa temos avanzado, semella oportuno continuar así, deste xeito, por un tempo. Agora ben, hai temas que pouco se trataron, un deles é o que o propio laboratorio significa. Deixo aquí un texto de P. Rabinow, escrito no 2006, no que presentaba as primeiras conclusións -digamos, o primeiro paso na formación- do Anthropology of the Contemporary Research Collaboratory. A pesar de que está enfocado cara a antropoloxía, penso que non será difícil extrapolar moitas das ideas as formas propias dos distintos campos que aquí estamos a transversalizar. O artigo completo pode descargarse aquí en pdf. A continuación resalto algunha das partes máis importantes.

Extractos de Rabinow, “Pasos hacia un laboratorio antropológico”:
¿Como podría ser un laboratorio que no quisiese imitar el modelo positivista pero que aún así intentase desarrollar un conocimiento sistemático? Para contestar a esta pregunta puede ser útil ampliar la visión sobre los modos mediante los cuales el conocimiento científico puede operar. Desde la Filosofía y los Estudios Sociales de Ciencia y Tecnología se ha demostrado lo fértil que resulta el concentrarse en: (a) tecnologías y conceptos específicos, así como formas específicas de experimentación, en lugar de una teoría general del “método científico” (Bachelard, Canguilhem, Hacking); (b) las condiciones históricas y materiales de la producción de saber, en vez de las verdades universales (Kosellek, Shapin); (c) la diversidad de la práctica científica y de sus resultados, en lugar de su unidad (Foucault, Galison).

Para conseguir progresos en esta dirección es necesario cambiar las normas y las formas de las prácticas, los hábitos y los afectos actuales. Sobretodo, se requiere un tipo de experimentación y aprendizaje que han de ser recursivos y colaborativos. En sus fases iniciales la “experimentación” significa simplemente probar diferentes formas de indagación y crítica. “Recursivo” significa evaluación puntual y reconfiguración. “Colaboración” quiere decir inventar nuevas formas de trabajo que redistribuyan las contribuciones individuales y colectivas.

Una marca distintiva de la temprana experimentación modernista del siglo XX fue su esfuerzo por ir más allá de la figura del artista como genio o creador solitario, y en consecuencia, su ensayo con modos de trabajar que combinaban las maneras artesanales e industriales. Tanto en la Bauhaus como en los talleres soviéticos de los años 1920 se emprendieron múltiples experimentos para crear un nuevo ambiente de trabajo. Y aunque fueron políticamente derrotados desde la izquierda y la derecha, nos han dejado un legado y archivo de técnicas, formas y resultados.

A pesar de que las condiciones y los problemas actuales se han transformado en múltiples y significativas maneras, hay cosas bien importantes que aprender de los experimentos previos. Aunque existen evidentes (y no tan evidentes) diferencias epistemológicas y pragmáticas entre las disciplinas (pasado, presente, futuro), existe un remanente heredado de estas prácticas previas que puede ser de utilidad – realizando la re-adaptación necesaria – para afrontar el problema de qué métodos, qué tecnologías y qué formas son las más apropiadas para la situación actual. Sin duda, sería interesante indagar (usando tanto los métodos genealógicos como arqueológicos) en los espacios (incluido el de las Artes) de las distintas prácticas críticas y colaborativas. Un paso necesario en esta dirección, si bien no suficiente de por sí, sería inventar las prácticas de producción de conocimientos, de diseminación y crítica, que decididamente rechazasen el capital simbólico que atesora el individualismo, tan frecuente en un mundo académico permeado con su propia forma de capitalismo de consumo. Por lo demás, si tal forma de trabajo ha de permanecer distinta a lo terapéutico, tendrá que ser riguroso, comprometido, despersonalizado, y ha de integrar formas innovadoras de co-trabajo.

No es que no haya experimentos recientes. Por ejemplo, durante los años 1990 los think tank de derechas crearon en Estados Unidos unas políticas y formas efectivas de trabajo dirigido-a-una-meta. Proporcionaron un lugar alternativo fuera de la academia y el gobierno –si bien enlazado con ambas instituciones-, mientras que los esfuerzos críticos de los izquierdistas se canalizaban en direcciones muy distintas. Los think tank produjeron una serie de re-formulaciones con gran impacto en distintas áreas: desde la teoría política al derecho, pasando por las teorías económicas. Lo hicieron desde una infraestructura forjada gracias a un apoyo financiero masivo y unas potentes alianzas políticas. Por su parte, el contra-pensamiento que era requerido, si bien no ha estado ausente, ha tenido menor un éxito político e intelectual. No es que no hubiese recursos, la cuestión es que no se han utilizado bien. En cualquier caso, el papel de un laboratorio es completamente diferente de aquél del think tank o el policy shop. El think tank es convencional por definición en tanto que su función es responder a las agendas establecidas por otros. Busca respuestas en vez de preguntas. Tiene por función producir ítems específicos o deliberados en lugar de problematizar las agendas dadas o existentes.

Ya que en el sistema universitario de los Estados Unidos, las Humanidades y las Ciencias Sociales son esencialmente aquellas del siglo XIX, y hay poca voluntad dentro de las disciplinas de abolirse a sí mismas, no somos optimistas respecto a la idea de que el nuevo trabajo pueda basarse exclusivamente en la universidad. La universidad (o partes restringidas de ella) siguen siendo una fuente de empleo, también de recursos, como las bibliotecas y la pedagogía. Con esta cuestión en mente, imaginamos nuevas organizaciones híbridas, adyacentes a, y en muchos casos, parasitarias de la universidad. Parece fuera de lugar albergar una esperanza acerca de una reforma global desde dentro de la propia universidad, y probablemente tal reforma fuese peligrosa, dada sus corrientes políticamente dominantes y la siempre creciente demanda de hacer del conocimiento algo terapéutico e instrumental. […]

II. El pasado reciente y el futuro cercano.

Así como la Historia del Presente implica una labor genealógica y arqueológica, la Antropología del Presente se orienta hacia el pasado reciente y el futuro cercano. Trabaja a través de una triada de pasos recursivosorientación, indagación y diagnóstico. La cuestión, entonces, es comenzar ahora a elaborar esa fase de orientación.

Orientación.

El Writing Culture, volumen publicado en el 1986, estableció un obligado desafío, aunque heterogéneo, a la autoridad etnográfica. Si bien este reto ha sido replanteado de distintas maneras, dos décadas después del inicio del momento experimental todavía no se ha asentado ningún programa (o programas) alternativos, ni tampoco ninguna forma de expresión distintiva ni ninguna práctica autoritativa.

  • Un candidato a sustituir la autoridad etnográfica ha sido el giro hacia la historia, incluyendo la historia del presente y los estudios de la gubernamentalidad  (Dirks, Stoller, Comaroff, etc.).
  • Otro tipo de autoridad ha sido forjada con intervenciones directas como aquellas de Paul Farmer y Nancy Scheper Hughes.

Otra forma simbólica –tal vez la dominante entre los departamentos de elite- ha consistido en una vuelta bastante curiosa a la autoridad individual basada en el estilo, la performance, y en una política académica de la recepción. Con mucha frecuencia, sino exclusivamente, este giro ha tomado como fuente de autoridad la forma al uso de la Teoría (así como era entendida en el mundo anglófono durante los años 1980 y 1990). Este giro hacia la performance puede ser criticado en  múltiples registros:

1. Epistemológico: Hace ya bastante tiempo que, el trabajo en la filosofía y los estudios sociales de la ciencia, ha rechazado la teoría como el diacrítico de la práctica científica; en su lugar, la han reemplazado por el trabajo conceptual y la experimentación.

2. Estética: Las ciencias humanas y sociales no han asistido a una producción de estéticas capaces de dotarlas con una auto-reflexión crítica sobre la performance. En cambio, en el mundo del arte la importancia de lo “conceptual” y de lo “crítico” se han colocado en el centro del debate durante las últimas dos décadas.

3. Político: En las ciencias humanas cualitativas se da una situación en la cual, siendo caritativos, puede decirse que hay un retorno a las varias formas de valorización del genio romántico. O, siendo menos caritativos –pero sociológicamente más exactos- hacia unas formas irreflexivas de branding, modas y star system, basadas en las redes de elites, los contactos editoriales y las iniciativas financieras sin continuidad, la vanidad mutua y el desprecio, y sus afectos concomitantes. Cuesta ver cómo estas prácticas pueden contener la posibilidad de una crítica del capitalismo de consumo cuando ellas mismas encorporizan tantos de sus rasgos centrales.

Dado este clima político, ¿por cuando tiempo más puede ser sostenido este género? Y, ¿que pasará cuando implosione o sea destruido? Sociológicamente, quien piense que esta situación puede continuar indefinidamente se está engañando a sí mismo. Desde un punto de vista ético y epistemológico no vemos tampoco ninguna razón para defender dicho género. Así pues, la pregunta apremiante no puede ser otra: ¿Qué es lo que debería venir después?

Héroe avant-garde.

La corriente principal de la experimentación desarrollada durante los años 1980 y 1990 en la antropología americana siguió la línea trazada por el Writing Culture. Aunque no hay un único programa o una única escuela unificada, sí que se dieron un gran número de intentos encaminados a modificar las antiguas formas académicas de escritura. Estos movimientos “morfo-clásticos” han tendido a ser pensados como fines-en-sí-mismos. Han sido alineados, siguiendo una idea pobre, en la esperanza de impulsar transformaciones más o menos radicales, políticas, estéticas o éticas. Su horizonte raramente incluía el avance científico como una de sus metas explícitas.

Esta experimentación con la forma empleó distintos medios (escritura, video, fotografía y lugares virtuales). Parece justo decir que no han podido establecer unas normas comunes que acordasen cómo deberían ser las nuevas formas de expresión. Y que tampoco ha habido un entendimiento común o un conjunto de criterios explícitos para legislar desde un inicio cómo deberían o podrían ser estas nuevas normas y formas. Por una parte, en tanto que inicialmente se pensaba esta experimentación como un campo abierto, se pensaba que era incoherente legislar esta experimentación, estableciendo formas y normas. Por otra parte, un resultado se ha hecho patente a lo largo del tiempo: en tanto que no hay una estructura de autoridad, no hay posibilidad de legitimar la innovación o sancionar sus abusos, pero tampoco se ha expresado ningún deseo de formar una estructura tal. En consecuencia, uno de los efectos principales ha sido el  dominio de los imperativos de la moda y del mercado. El cambio en las prácticas editoriales es a la vez una expresión y una direccionalización de este estilo dirigido por el deseo de novedad.

Muchos de los esfuerzos de esta vanguardia (aunque no todos) han sido guiados por un espíritu a lo avant-garde. El avant-garde, la corriente del siglo XX, se aliaba a menudo con los movimientos políticos radicales y los programas utópicos. No obstante, al tiempo que un gran número de antropólogos han comenzado a abrazar esos modos, las teorizaciones recientes en el campo de las artes han cuestionado si puede seguir habiendo, y si esto es así por cuándo tiempo más, una avant-garde propiamente dicha (Jameson, Andersen, Danto, etc.). Así, siguiendo a Fredric Jameson, pasado el tiempo de la avant-garde, uno podría calificar a la avant-garde postmoderna como una forma de “nostalgia del presente”.

[…] El modo de la antropología de lo contemporáneo es “secesionista”. No busca ni rechazar per se el pasado ni tampoco automáticamente valorizarlo. En consecuencia, no es ni reaccionario ni avant-garde. Ni moderno ni contra-moderno. Los esfuerzos pasados están disponibles para ser escrutados, re-usados, o corregidos, a condición de que sean usados reflexivamente a la luz de las condiciones cambiantes. Con el pensamiento y la mediación apropiados, los pensadores (y otros) del pasado pueden ser convertidos en nuestros contemporáneos. Si alguien no proviene de la filosofía de la historia, ni cree en la determinación totalizante de la cultura, realizar un trabajo conceptual en el pasado puede ser pertinente hoy. Esta reivindicación apunta hacia el hecho curioso, y casi nunca examinado, de que en el pensamiento de Max Weber y Karl Marx,  aunque ha sido refutado desde hace ya un siglo, existen no obstante ciertos aspectos de sus trabajos que siguen siendo profundamente perspicaces y orientadores.

Advertisements

10 Respostas to "Como construir un laboratorio crítico? (Vía Rabinow)"

soamente lín os dous primeiros parágrafos. Pero é que prefiro ir lento lendo e ter tendo tempo a pensar algo que me parece crucial, no que que quero estar; no que estou: oportunísimo isto que suxires, antón.

Indico: para min cambiar as condicións do saber é facelo independente do sistema en tanto que estructura e máquina-Estado, neste caso o capitalismo e se cabe xunto á reflexión e indagación sobre o Imperio.

Ao marxe do sistema non quere dicir ao marxe da institución. A institución é unha configuración molar, ou pseudo molar que dá a precisa consistencia ao molecular da investigación e do desexo que ten que estar inevitabelmente na investigación. O molecular é o invisíbel, na universidade que é molaridade institucional; non do sistema. Ollo. Neste senso tamén a asociación como intersticio ao aparato público e privado. Funcionar entón, como estamos facendo e imos facer, como asociación ou ONG… ponnos polo tanto no camiño desa reformulación das condicións (materiais?) de produción.

Cambiar esas condicións é cambiar, alterar, recrear (resistir tamén) nas formas de vida.

Agora ben: eu en vez de crítica poría sempre clínica. A clínica entra en contacto co tránsito, co devir infinitesimal, e ao achegamento continuo que nunca remata, que non obtén resultados, que se mantén no paradigma do problemático e do aprender fronte ao paradigma do saber e da(s) resposta(s).

Para entrar no afecto cómpre ter en conta as formas plásticas de ceración e expresión. Cómpre entrar en contacto co arte: incluso con todo o arte. Ao final de Qué é a Filosofía? Deleuze-Guattari afirman sen dúbida que a filosofía precisa dunha non-filosofía, e o arte un non-arte, e a ciencia unha non-ciencia; que as complementen (ou implementen). Tamén din: non re-territorializarse no arte, senón na vida, mais iso si: con toda a potencialidade do arte, como recurso, como arma, como mediación de precisión, de achegamento, como viabilidade ou tránsito clínico (do afecto e da paradoxa da razón).

Neste senso insisto en que temos que interactuar máis con xente como alg-a i en xeral comunidades de expresión artística: sonora, visual, plástica. Así é como se poden crear vínculos recursivos. Que o enunciado se recree nos corpos e os corpos no enunciado. O pensar non soamente acontece nas palabras, nin con as palabras. O laboratorio non pode ser exclusivamente conceptual, porque o pensar non é soamente conceptual. Pero si é unha parte insustituíbel. E xeradora.

sigo lendo, con tempo, e pensando.
outra vez, dás no cravo, antón.

Totalmente de acordo co tema de misturar ciencia e arte. En canto aos afectos, a pesar de citar as vangardas artísticas e recoñecer a súa importancia, o que Rabinow ten en mente é algo máis prosaico, pero non por elo menos importante. Explica esta cuestión máis adiante cando critica o modo de producción individualista basado no estilismo personal do star system contemporáneo; básicamente o que se persegue é combatir ese tipo de afectidade, e ver de crear as condicións que posibiliten o artellamento plural de afectos que, libres de narcisismo, permitan traballar en colectivo.

Tamén me parece importante ter en conta o que menciona no párrafo primeiro: esa idea de crear un coñecemento “sistemático”, no senso de riguroso, con conceptos traballados en grupo e testeados sobre distintos obxectos, unha producción discursiva mantida no tempo, que vaia madurando pouco a pouco. As ideas de “recursividade”, “experimentación” e “colaboración”, así como os tres pasos na investigación -“orientación”, “indagación” e “diagnose”- penso que tamén son oportunos.

Deixo o meu comentario aquí, para que quen non haia lido o texto de Rabinow poda facelo, e quen o esté leendo poda terminalo; en definitiva, a espera de outros comentarios e propostas para deseñar ou programar a investigación do noso laboratorio.

Apertas moi grandes, meus,
Antón

sin embargo, decepcionoume un pouco a segunda parte. Non entendo ben a qué se refire coa performance; nin o problema que hai coa teoría. Incluso o desenvolvemento conceptual que tanto se defende… non o entendo ao marxe da teoría como visión, visualización, estado extático e instante Aión, de alta definición.

Por unha banda admite que non cabe saída dentro da universidade; mais non sei ata qué punto as súas fontes e a súa situación está en contacto con determinados aforas. Aforas de que? que tipo de exterioridades á Academia nos está permeabilizando? Sospeito que non hai un verdadeiro contacto con eses aforas.

Non se trata o tema da imaxe, propiamente nin o cinema. Alúdese por un momento ao emprego do documental e á fotografía como elementos auxiliares, mais aos que tampouco lles dá demasiado chance. Porque terminan reproducindo a dinámica do consumo, etc.

Sen embargo para min hai unha clave no documental-cinema (no cinematógrafo) como na performance (un pouco máis alá) para todo isto. O cinema (e a súa performance) sitúanse no intersticio de ciencia e arte e reformulan un auténtica experimentación dos afectos. Requírese da arte para facer cinema: para elaborar os seus sons, as súas imaxes, a súa textura… mais tamén se requiren conceptos e discurso… para pensalo. Por iss, está no intersticio, e xera de por si, a performance, entendida dun modo un tanto especial e aínda por precisar mellor do que se fai até o de agora.

Case por definición eu diría que no concepto de laboratorio ten que haber corpos, materialidade; e non cabe experimentación sen unha dimensión física, aínda que sexa para virtualizala ou tratala virtualmente ou na súa virtualidade. Neste senso, coido que a proposta de laboratorio conceptual (en si mesma) non ten saída, porque as palabras, as proposicións, non chocan de por si, e non producen alteración nin diferencia se non é en contacto co inconsciente físico.

Pregunto: quere unhas humanidades do S.XXI? Pois que se pase polas tecnoloxías audio e visuais que están facendo grupos diversos en tantos lugares a través de video-dj’s, sintetizadores e máquinas de todo tipo onde a produción rompe por completo as identidades previas e preconcibidas….

Non sei………… en breve saco unha proposta concreta para o desenvolvemento do noso laboratorio de imaxe. Prometido.

e claro! gracias de todos modos con estes artigos e este contacto, antón; que coido aínda ten moitos froitos que darnos. Isto son un pouco arroutadas que por veces…….. Deixo este enlace: http://fluid-video-crew.blogspot.com/

Me parece que é moi interesante o que comentas. Entendo, entón, que a idea é ver como incluir no deseño do laboratorio este tipo de experiencias -ou a relación con estas experiencias-, máis non por elo invalidando a producción discursiva -construcción e testeo colectivo de conceptos e diagnoses-, que entendo que segue sendo fundamental para este grupo de investigación que pasiño a pasiño estamos a formar.

Quixera escoitar outras voces e/ou propostas, así que levanto a man do teclado, esperando tamén esas ideas de como artellar arte e ciencia, Manu 😉 Por certo, en cada un destes libros de Rabinow, Marking Time e Anthropos Today, ten un capítulo sobre o arte; o que fala de Gerhardt Ritcher en Marking Time é boísimo (libros descargables en PDF seguindo os links).

Obviamente é todo o moi interesante pois é o caso no que se atopa este experimento… mais hai cousas ben complexas…

– o xeito de testar conceptos en común pode ser moi divertido, e dende logo é básico para matizar as concepcións de cadaquén. mais ao non haber un proceso de homoxeinización
-como é lóxico- o profundamento conceptual non pasa da posibilidade de artellar unha serie de ramificacións dentro do mesmo concepto (que é interesante)… sobran os exemplos onde discursos distintos utilizan a mesma palabra para conceptos que difiren moito entre si. persoalmente, non teño resolto este problema.

– outra cousa que semella importante neste laboratorio é adquirir un posicionamento no que se podan expresar distintas sensibilidades (que, claro, non son todas filosóficas nin teóricas). se isto non se fai quedamos a medio camiño, pois algúns non insistimos en discusións filosóficas (profundas e decisivas) para non bloquear a produción, pensando que pode haber outras iniciativas cohibidas ante o discurso conceptual.

por outra banda, unha temática que a min me resulta suxestiva e común é a diagnose da falta de historización do presente (tanto a nivel cultural como económico ou político), onde aparecen comportamentos moi comúns como o da nostalxia dun pasado que se pensa como “futuro anterior”, ou a obsesión pola novedade (en tódolos ámbitos, para marcar precisamente un “antes” e un “despois”).
por aquí quizais se podería facer unha diversificación artística, pois se o que resulta cada vez máis difícil é pensar o presente de xeito histórico, quizais un tratamento da imaxe e o son, o espazo, a biopolítica, o texto, o simulacro, as fronteiras, etc. teñan unha posibilidade de saída conxunta. estarían no mesmo xogo o tratamento do espazo na arquitectura, o “inconsciente político” que se manifesta nos textos canónicos culturais, a produción de desexo colectivo das multitudes como praxe política, a performance, etc.

non sei, ao mellor só divago

No que respecta ao de non quedarse nun laboratorio para filósofos (únicamente) creo que sinalas un problema que tal vez estexamos a ter, máis que obradoiros como os que se están a facer agora, especialmente con migrantes e o de videoxogos-metrópole, poden ofrecer as chaves para artellar modos de produción verdadeiramente transdisciplinarios e ultradisciplinarios (máis aló da Academia).

Sobre a producción de conceptos e análises (incluido a “nostalxia do presente” e o pasado presentado como “futuro anterior”, tan habitual na esquerda política), coido que temos que dar coas formas que nos permitan chegar a unha certa (relativa) homoxeneidade. Non creo que diga nada distinto do que xa dixeches, máis quería apuntar un exemplo e exemplificar o dito. Me explico: pensar a recursividade (avaliación e reconfiguración por etapas) como unha tensión entre o heteroxéneo e o homoxéneo, o primeiro como momento creativo no senso de irrupción, e o segundo como momento de maduración que permita que distintas persoas podan traballar xuntos nun mesmo concepto ou diagnose (de ahí o da homoxeneidade) aplicando o a distintos campos sociais podan traballar xuntos. Poño de exemplo certo traballo feito polo laboratorio de Rabinow et al (o texto é un fragmento dun artigo meu: aquí). O concepto que asumen temporalmente é o de “sistemas vitais”.

Los ensamblajes contemporáneos que el ARC ha tomado a su cargo son principalmente, aunque no exclusivamente , los aparatos concernientes a la bioseguridad. Sus investigaciones son multisituadas y también multidimensionales […] Collier estudia los esfuerzos del gobierno estadounidense para controlar las armas biológicas y los científicos que se han desperdigado tras el hundimiento de la Unión Soviética. Lakoff se centra en la transformación de las políticas sanitarias ante las amenazas biológicas a la “seguridad nacional”. Rabinow indaga a propósito de las reconfiguraciones del anthropos y de los discursos científicos en empresas biotecnológicas y en los grandes laboratorios que intentan completar la secuenciación del Genoma Humano […]

[…] podemos observar una aproximación genealógica de las racionalidades y los diagramas del biopoder en los escritos de Lakoff y Collier acerca de la bioseguridad . En el primer volumen de la Historia de la sexualidad Foucault diferenciaba el biopoder del poder soberano. Si el poder soberano se cimentaba en la lógica del “hacer morir, dejar vivir”, el biopoder invertirá los términos (“dejar morir, hacer morir”). El biopoder toma la vida a su cargo con el fin de vigorizarla, potenciarla y regularla. Al hacerlo redefine el concepto de vida y con ello el anthropos y el socius. El diagrama del biopoder articulaba dos polos: la anatomopolítica del cuerpo y la biopolítica de la población. […] Collier y Lakoff estudian las políticas sanitarias públicas y la bioseguridad para intentar aprehender las últimas transformaciones del biopoder. Así, por ejemplo, Lakoff concluye lo que estamos presenciando es la emergencia de un nuevo diagrama que se centra en los sistemas vitales más que en la población . Con ello no se quiere decir que los viejos dispositivos desaparezcan, sino que emergen nuevas configuraciones. De igual modo que en el paisaje moral contemporáneo se yuxtaponen distintas capas arqueológicas (ethos modernos, ethos contemporáneos, etc.), se entrecruzan también distintos dispositivos y diagramas de poder y resistencia (simultaneidad arqueológica, heterogeneidad genealógica). Lakoff centra su atención en fenómenos recientes tales como la gripe aviar, la amenaza del ántrax con el 11-S o la catástrofe en New Orleans con la llegada del Huracán Katrina. En el modelo securitario poblacional la racionalidad normativa era la de la prevención; el tipo peligro al que atendía era los acontecimientos recurrentes; la forma ejemplar de conocimiento era estadística; y la operabilidad del dispositivo buscaba distribuir el riesgo. En el modelo securitario de los sistemas vitales aparece una nueva racionalidad, el estar preparado (preparedness) frente unos peligros que son vistos como impredecibles y potencialmente catastróficos, amenazas que ya no son ni recurrentes ni específicas sino eventos singulares y peligros genéricos (en tanto que pueden tomar cualquier forma), buscando así anticipar el peligro y diagnosticar las vulnerabilidades de los sistemas vitales nacionales, ya no tanto mediante modelos estadísticos que cuantifican las recurrencias, sino mediante modelos de simulación singulares (scenario-based simulations), y que no puede sino incorporar elementos necesariamente globales (terrorismo global, flujos víricos globales, etc). En esta transición el socius se ve transformado, pero también el anthropos y sus formas de conocimiento: así como se transforma la racionalidad normativa, las simulaciones de escenarios posibles se convierten en formas de conocimiento autorizadas, y en la articulación de los mecanismos de preparación de los sistemas vitales nacionales, la seguridad nacional y la sanidad pública entran en una nueva relación, integrando las instituciones, las formas de conocimiento y las técnicas de intervención de maneras novedosas. En este encuentro, el de los sistemas vitales, se produce, en fin, un nuevo tipo de sujeto.

Sen certa homoxeinización -temporal, momentánea- é difícil traballar en equipo. E do mesmo xeito, sen ir facendo que xurda a heteroxeneidade, cando se chega ao momento recursivo (avaliación e reconfiguración) un se atopa sen as enerxías imaxinativas necesarias. De ahí a complementaridade. Nós, agora mesmo, en tanto que brainstorming estamos nun momento heteroxéneo, e penso que temos que camiñar ata a producción de comúns que permitan traballos compartidos.

Apertas

A Manu: co da “performance” Rabinow se refire á “pose” de certos autores do estrelato universitario. Cando fala da performance de Arendt, por exemplo, se refire a esa “teatralidade” que, xunto cunha escritura personalísima, pretende crear a imaxe dun autor xenial, individualísim: Arendt fumando a lo Greta Garbo, escribindo coa vontade de ser completamente orixinal, sen asociarse con ninguén, vamos, unha diva. Di que esta estilo intelectual perxudica as formas de traballo colectivo. O problema que plantexa é que afectos crear para que sexa posíbel ese traballo colaborativo. Nada que ver co teatro en sí, ou con outro tipo de performance moito distintas 😉

Antón,

Acabo de topar convosco. Dende o colectivo, e a título personal estamos moi interesados en falar(con)vos e afectar(nos)vos con propostas.

Falemos do laboratorio. En xaneiro reterritorializamos en Vigo de novo, sen embargo se podedes escribir antes mellor!
saúde.

Que bo saber de vos, Ania. De feito, dende hai un tempo estamos a darlle voltas a como facer algo co CGAC e outras institucións similares. Dende hai uns anos, a rede na que participamos -a rede da Uni. Nómada- os compas están están a traballar co Reina Sofía, o MACBA, o CENDEAC. E aquí na GZ apareceron certos proxectos de artellamento arte+pensamento que son ven interesantes. Por exemplo Alg-a en Vigo.

Claro que temos que entrar en relación e ver de coñecernos, traballar conxuntamente, potenciar redes, etc. Ainda que tal vez non sexa eu a persoa máis indicada, nestes momentos, para facer o contaco. Agora mesmo estou viviendo en California. Ficarei en Coruña no Nadal, máis nesas datas sempre é complicado sacar tempo. Sexa como for, vou rular un email pola lista da Uni. Invisíbel, e vos escribimos ao voso enderezo de correo.

Por certo, supoño que coñecerás a nosa web (http://www.invisibel.net). O laboratorio non é máis que un dos proxectos.

Apertas moi grandes,
seguimos en contacto,
Antón

entendo;

hai unha sorte de ego asociado aos artistas, ao arte que de por si, como profesionalización, que termina estando tan só como o intelectual tan listo e lúcido que soamente sabe, explica, publica os seus libros. O chan da forma de vida, a terra da forma de vida por emerxer, por vir, por acontecer, aquela que nos espera-agarda fóra de nós mesmos, non ten egolatrías posíbeis, ainda que si poses, e performances; mais temporais, temporalmente autónomas, provisionais, transitorias, ten máscaras que son actitudes sobrevenidas, instantáneas; que non perduran no ego senón como profundización dunha mesma nada (nihil-bloom!) que se consuma; no estrañamento….

Deixar unha resposta

introduce os teu datos ou preme nunha das iconas:

Logotipo de WordPress.com

Estás a comentar desde a túa conta de WordPress.com. Sair / Cambiar )

Twitter picture

Estás a comentar desde a túa conta de Twitter. Sair / Cambiar )

Facebook photo

Estás a comentar desde a túa conta de Facebook. Sair / Cambiar )

Google+ photo

Estás a comentar desde a túa conta de Google+. Sair / Cambiar )

Conectando a %s

%d bloggers like this: